Hacia dónde vamos?
A qué apuntamos en nuestra vida?
Estoy haciendo lo que realmente quiero?
Lo que hago ahora me va a servir en el futuro?
Mientras somos jóvenes tenemos encuentros recurrentes con estas preguntas que la mayoría de veces quedan sin responder, se responden a medias o la respuestas son NO SE.
Estar concientes de nuestro futuro, planificar un futuro, tener un modelo a seguir. Siendo jóvenes nos sentimos con la energía de hacer todo lo que queramos, y comenzamos a volar, a soñar en nuestro futuro. A soñar mientras estudiamos en el colegio y pensamos qué quiero ser de grande. A soñar mientras estudiamos en la universidad, mientras trabajamos para alguien, y así se nos pasa la vida pensando, proyectándonos mientras vivimos en automático, salvo algunas decisiones que realmente tomamos. Finalmente las preguntas dejan de responderse con NO SE y se responden con un NO, pero creemos que ya no tenemos las energías de antes, tenemos experiencia en lo que hemos venido haciendo y pensamos que cambiar de rumbo nos va a retrasar. En conclusión, se tiene una no vida.
Cuándo es tarde? Cuánta energía se necesita para cambiar? Dárse cuenta de lo que estamos haciendo no es lo que queremos es un gran paso, si tenemos esa duda es momento de reflexionar un poco: Si es el camino correcto para lograr lo que finalmente queremos, caballero, a seguir con eso. Sino entonces es momento de cambiar. Incluso siendo jóvenes cada mes cuenta, cada mes que pasa y nos cuestionamos es poner en la balanza lo vivido y lo querido. Cada mes podemos decir que estamos tirando nuestra juventud al a basura, que no hicimos nada nuevo y nos sentimos viejos. A pesar que nuestros amigos incluso son mayores y nos damos cuenta que están en lo mismo que nosotros. Tarde es nunca y la energía necesaria es justo la que tenemos en ese momento.
La verdad es que el tiempo pasa y las experiencias se acumulan, sea el momento que sea en nuestras vidas, hagamos lo que hagamos siempre tenemos presente lo que queremos (así no lo sepamos en palabras) y al final ambas líneas que se ven tan distanciadas en algún momento, ya no parecen líneas sino curvas que convergen a un mismo punto. Y nos damos cuenta que cambiamos, cambiamos nuestra vida cambiamos nuestros sueños y que ahora tenemos otros sueños, otras metas y las mismas preguntas aparecen nuevamente, el NO cambia a NO SE y todo se repite.
Solución vivir o morir. Si morimos acaba todo, no hay más que pensar. Si vivimos entonces tenemos que considerar al tiempo en nuestra vida, pues nuestra vida está en función a nuestra realidad, a nuestro pasado y nuestro futuro estimado. En base a eso nos sentimos bien o mal y nuestra mente realiza el trabajo de un controlador para cambiar nuestras acciones futuras de manera que nuestro futuro se acerque al futuro deseado. Además de esto existen perturbaciones, que puede ser el darnos cuenta que nuestro futuro deseado en verdad no era tan deseado como creíamos y decidimos cambiar de futuro deseado, o tal vez, aparece otro factor, como una persona nueva (hijo, amigo, padre, etc) que cambian la respuesta de nuestro sistema el cual debemos rectificar. Este parrafo es análogo a un sistema de control en el que se tiene una planta con una dinámica inherente variable en el tiempo, que en nuestro caso seríamos nosotros, el como nos comportamos y sentimos respecto a algo. Se quiere que el sistema llegue a una referencia, nuestra meta. Para esto la planta es controlada por un controlador que es quien toma las medidas de control para lograr un objetivo: Que logremos nuestra referencia. El controlador toam las medidas de control en base al error que hay entre la referencia y la salida actual del sistema para elaborar la ley de control. Y a todo esto se le suman perturbaciones que cambian la respuesta y no se conocen al momento de elaborar la estrategia de control o plan de vida.
Podemos tomar acciones de control en nuestra vida, pero el resultado va a depender de nosotros y las circunstancias en las que nos encontremos. Las perturbaciones siempre van a existir y muchas veces no podemos hacer nada contra ellas y nos van a sacar de foco. Es entonces que se cambia de estrategia de control para lograr nuestro objetivo.
Mientras vivamos siempre vamos a querer algo y vamos a hacer algo para lograr ese objetivo. Todo cambia en el tiempo y solo debemos preocuparnos para estar concientes de las cosas que sí podemos cambiar y hacer.
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