viernes, 22 de mayo de 2009

El destino I

<< Había comprado 3 boletos de lotería, de esos que se escoge una combinación de números, para ese sorteo; desde hacía mucho tiempo estaba esperando ese momento, 12. La cifra correcta, en el momento justo. Lo había visto en las nubes, en mis sueños y por alguna razón estaba seguro de esa cifra. Los números de siempre, una combinación al azar y otra vista en el fuego. Era perfecto.

Al anochecer, cuando el sorteo ya se había realizado, pero yo aún no había visto el resultado, me dí cuenta que no necesitaba ese dinero para hacer lo que quería, una vez más. Al tener esta certeza sabía que no había sido el ganador. Esto debía pasar.>>

Una historia tan banal y llena de posibilidades, donde se cumplió lo más lógico me hizo pensar sobre el tiempo y el destino. A pensar que si existe el destino, ¿habrán circunstancias que dependan del futuro? como en el caso de la historia, en donde supone que no ganó el premio porque en el futuro, luego del sorteo, se convenció de que no necesitaba el dinero.


El tiempo es una variable universal que siempre se incrementa de forma secuencial, siempre hacia delante. Estamos sujetos al tiempo. 

Muchas personas creen en el destino, Todo está escrito; lo que debe pasar, debe pasar; hasta en la biblia encontramos pasajes que hacen referencia a esto. ¿Existe un destino? 

La velocidad de la luz es un límite cósmico, nada puede ir más rápido que ésta velocidad, en caso se acerque a esa velocidad alguna otra variable física debe alterarse para no sobre pasar ésta velocidad. Si un sistema se desplaza a una velocidad mayor que la de otro sistema, Todo lo que ocurra dentro del sistema de mayor velocidad, se realizará en forma más lenta para el del sistema más lento. El tiempo es constante, las otras variables son las que cambian. De esta manera, teóricamente se puede viajar en el tiempo. De ser posible esto... ¿el destino existiría? ¿sería inevitable?

Se dice que cuando morimos, ya no estamos sujetos a las leyes físicas ni a estas 3 o 4 dimensiones espaciales (la cuarta es el tiempo). A partir de ese momento, de la misma forma que si un observador llegara a viajar a la velocidad de la luz, el tiempo se congelaría: pasado, presente y futuro se mostrarían en un mismo instante. Cómo un punto. 

¿Universos paralelos? ¿Destinos infinitos? ¿Eternidad? ¿Un solo destino? ¿Libre albedrío?

1 comentario:

  1. Me quedo con el libre albedrío. Así puedo ver, la eternidad; concebir, la eternidad; esperar, la eternidad; dar sentido a la ACTUALIDAD.

    ResponderEliminar